Carlos E. Escoffery

Ingeniero Electrónico

Señores Diputados: Sorpréndannos, pero agradablemente para variar

Se debe exigir +disciplina fiscal, eficacia y eficiencia crecientes, y +seriedad al gobierno en general, y acabar con el desagradable "efecto diodo" del MEF antes de sacarnos +plata

Por Carlos E. Escoffery, enero de 2005
cescoffery.ee76@gtalumni.org

No puedo dejar de referirme al folleto "Vamos a ordenar la casa" sobre la reforma fiscal de 2005 que propuso el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y que publicó recientemente el gobierno. El título es muy significativo porque implica lo que se debe hacer, que es muy diferente de lo que parece que logrará hacer. Y es que para poner la propia casa en orden no se debe poner las demás en desorden ni recargar a los profesionales y la clase media, como si hubieran árboles frondosos en el patio con billetes de dólares en vez de hojas. Esto podría ser en el Panamá virtual de los sueños del MEF, no en nuestro querido Panamá real. Por muy buenas razones diversos gremios ya han criticado el anteproyecto como inconveniente, insensato, mal encaminado y oneroso, así como por tener una serie de disparates que parecieran estar ahí para modificarlos suavizando algunos aspectos y luego aparentar que se ha consultado ampliamente. Mucho se criticó las reformas "saca-plata" del gobierno anterior para caer ahora en contradicción proponiendo reformas "succiona-plata" con efectos y consecuencias aún peores. Algunas de estas críticas parecen apuntar a que se podría cambiar aquello de "podremos volver a soñar" del discurso inaugural del presidente en "vuelven las pesadillas", y el lema (¿publicidad engañosa?) "+ empleos, + seguridad y 0 corrupción" en "- empleos, - seguridad, + corrupción, les saqueamos + plata, ¿y qué? Es muy curioso que al gobierno actual le haya tocado pagar la factura de muchos malos desempeños de gobiernos pasados donde ha participado más tiempo el propio partido que los otros. El actual déficit no es una escusa perfecta para hacer lo que se pretende.
Si un gobierno realmente quiere estimular la economía, debe reducir impuestos en vez de aumentarlos. Y si se quiere verdaderamente modernizar el estado, hay que reemplazar muchos "círculos viciosos" por "círculos virtuosos" que busquen disciplina fiscal, efectividad, eficiencia y excelencia. Esto se puede lograr adoptando las mejores prácticas (no copiando las peores), creando varios grupos multi-disciplinarios que auditen anualmente las actividades (objetivos de control) y procesos necesarios para la gestión y alineación de su entidad, analizando profundamente los factores críticos de éxito y los procesos más importantes, evaluando la situación actual y deseada (modelo de madurez) en cada proceso, proponiendo e implementando estrategias y planes de acción para romper la brecha entre ambas situaciones para cada proceso analizado, revisando los indicadores claves de desempeño y de objetivos (mucho más allá de las sabidas variables macroeconómicas), y aumentando las metas cada año siguiente (ojo: lo que no se mide no se cumple ni se mejora). Aparte de procesos, la gestión también exige considerar otros aspectos de personal y tecnología muy importantes.
Los impuestos no deben usarse como multa al que le va bien ni como un tiquete para que el gobierno se monte al bus como un pasajero gratis sin exigirle nada. La contención de gastos propuesta se queda muy corta respecto a lo que el país reclama, dista mucho de la austeridad indispensable en este momento de severo déficit y no ataca de raíz los gastos más importantes. Aunque es importante reducir gastos, en términos relativos se logran pocos ahorros viajando en clase económica en vez de ejecutiva o primera clase si se sigue viajando en comparsa, o reduciendo gastos como llamadas celulares y de larga distancia. ¿Acaso no había derroche cuando Multi-Holding era dueño de gran parte de Bell South Panamá y ahora sí solo porque ya los $s caen en otros bolsillos como los de Telefónica de España? o porque el estado es dueño del 49% de Cable & Wireless Panamá? Además, ¿cuánto nos cuesta a los contribuyentes el descontrolado uso de bienes públicos para beneficio personal, por ejemplo, vehículos? Más importante aún es el número exagerado de empleados públicos que producen muy poco y se tragan un porcentaje inmenso de recursos dejando muy poco para inversiones. El gobierno podría trabajar mucho más y mejor con el 40% o menos de los empleados actuales. Le importa todo esto a alguien? Esto y mucho más lo saben muy bien los economistas del MEF. Pero ¿qué enfoque le dan ellos? Veamos:
Sin embargo, unas de las pocas cosas buenas que le veo al asunto es el cobro de impuesto sobre la renta y cuotas del seguro social al 100% de los gastos de representación (pero debe ser igual al gobierno que a la empresa privada), la reducción de subsidios y privilegios, y un medio intento de ordenamiento de los gastos públicos. ¿Qué tanto estará el Fondo Monetario Internacional (FMI) detrás de todo esto? Lo cierto es que esto no parece apuntar a progresar ni a mejorar el bien común, sino más bien a retroceso y a empeoramiento. El sentido común indica que definitivamente algo huele mal, y no hay que buscar la causa de la podredumbre en Dinamarca.
Por un lado, el sistema de seguridad social es un absoluto plomo. Es abusado tanto por el gobierno como por muchos asegurados sin que nadie haya corregido la situación. Sale muy caro e inefectivo, casi nunca tiene las medicinas que uno necesita en el cuadro básico o si las tiene son de baja calidad. La atención deja mucho que desear y para colmo, no es deducible ni se puede uno jubilar con más de B/. 1,500.00 aunque cotices sobre una cantidad mayor. Salvo por urgencias, pocas veces se puede usar sin que cause enormes pérdidas de tiempo. No hay tal cosa como salud igual para todos. Mientras tanto, los que pagamos acabamos siendo congueados por los abusadores so pretexto de la supuesta solidaridad con los demás. Sin querer ahondar en esto que es otro tema, menciono este asunto porque tiene un componente importante para jubilación y otro para atención médica. Este último debería ser deducible como gasto médico para las personas naturales, por ejemplo, el 50% de las cuotas.
Es muy fácil para el gobierno seguir pasándole alegremente la cuenta por sus ineficacias, ineficiencias y hasta algunas mediocridades a los esforzados contribuyentes como lo ha venido haciendo. La verdad es que el gobierno ha crecido demasiado y hay que controlar al monstruo. Hasta debemos escanearlo a ver si nos encontramos tumores que extirpar. Los contribuyentes merecemos más respeto, y el apuro que tiene el gobierno en aprobar la reforma luego de mucho tiempo en silencio y hasta secretismo es para devorar más recursos, no para poner orden en casa ni para mejorar inequidad alguna. Simplemente no se puede seguir gastando lo que no se tiene, negociar tratados de libre comercio (TLCs) que bajarán más los ingresos por impuestos de importación si por otro lado se castiga a los que sí pagamos impuestos para compensar con otro impuesto sustitutivo, y no debemos seguir exonerando a cuanto extranjero viene a invertir aquí dándoles monopolios, prebendas y privilegios excesivos, por ejemplo, algunos puertos. Y que no salgan con el cuento de la seguridad jurídica, que nos agarran de tontos so pretexto de "Pro mundi beneficio" en vez de "Pro Panama beneficio".
Por otro lado, el MEF es bastante eficiente cobrando a los contribuyentes pero extremadamente lento a la hora de devolver créditos, por ejemplo, los que causan gastos deducibles como intereses hipotecarios y gastos médicos. El MEF se asemeja a una piraña, aspiradora, o un diodo, un artefacto eléctrico que permite el flujo de corriente solo en una dirección. Uno de los plomos más grandes en la vida es el cobro de un crédito de impuestos con el gobierno de la República de Panamá. Para ilustrarles lo que uno debe padecer si tiene un crédito a su favor, noten lo siguiente: Uno tiene que esperar dos años o más para que lo auditen, luego muchos meses para que desengaveten el dichoso resuelto y se acuerden de llamarlo para notificarse (francamente pareciera que hasta el aseador del edificio tiene que aprobarlo), y armarse de un barranco de paciencia para ver cuando envían la orden a la Contraloría para que emitan el dichoso cheque correspondiente. Y como están las cosas ahora, aunque uno haya sido auditado, notificado y haya presentado su cuenta al estado en junio de 2004, de muy poco le sirve ya que el MEF no está devolviendo en 30 días sino varios meses lo que nos retuvieron de más en la fuente de ingresos. Para colmo, pareciera que el monstruoso déficit actual no desaparecería sino tal vez en el 2008 (aunque todo apunta hacia un MEF que sacará mucho más dinero y más rápido de lo que dicen estimar). Y mientras tanto, el desagradable "efecto diodo" del MEF está ahí: todo para allá, nada para acá, o como el casino: la casa casi siempre gana y se ríe. Si uno se retrasa en el pago de algún tributo, aténgase a intereses y recargos. Pero si es el MEF el que le debe, ellos no pagan intereses ni recargos por retrasos (aunque entiendo que hay un interés legal del 6%), su dinero pierde valor con el tiempo, y Ud. acaba subsidiándolos. Esto dista mucho de la justicia y de la equidad. ¿No es esto un abuso?
El poder judicial también tiene un papel muy importante que no está jugando bien. Simplemente consiste en investigar más atrás de 1968 y atacar fuertemente la corrupción, así sean los corruptos del partido político que sea. No podemos seguir tapando un escándalo con otro como si aquí no hubiera pasado nada malo. Si no, ¿qué pasó con el lema de "0 corrupción"? ¿Por qué no hay monos gordos presos? Una justicia morosa apunta a una democracia enferma.
Ahora que el asunto ha llegado a sesiones extraordinarias de la Asamblea de Diputados, muchos panameños deseamos que no se dejen apurar, consulten ampliamente el asunto, eliminen todo lo que realmente sea contraproducente, incluyan otras cosas que son convenientes y no fueron consideradas, y sobre todo que exijan al propio gobierno primero disciplina fiscal y eficacia, y luego eficiencia. Esto debe estar en una ley, porque si dicen que lo reglamentarán después, tendremos que esperar al año 3000. No considerar seriamente estos asuntos sería como aprobar una burocracia que en algunos casos ni hace ni deja hacer y que representa una enorme planilla improductiva. Ah, y no me digan que no se puede y que son incapaces, pues en campaña electoral se la pasaron diciendo "Sí se puede".
Por lo tanto, aprovecho esta oportunidad para sugerir que el gobierno haga lo siguiente desde ya (no aparece en orden de importancia):
  1. Todo el Gobierno:
    • Controlar efectivamente el uso de bienes públicos incluyendo vehículos y teléfonos (celulares y larga distancia), para que no sean usados para provecho personal. Además, sancionar ejemplarmente a los que hagan uso indebido de ellos.
    • Documentar y comunicar estrategias, metas de eficiencia y efectividad, y planes de acción, como se explica arriba.
    • Eliminar asesores botellas.
    • Eliminar el despilfarro adictivo.
    • Eliminar el nepotismo.
    • Eliminar completamente los privilegios económicos y subsidios a los partidos políticos.
    • Eliminar todas las exoneraciones que la ley permite actualmente a funcionarios públicos.
    • Minimizar la burocracia y eliminar lo que parezca "burrocracia".
    • Minimizar la propaganda útil y eliminar tanta propaganda inútil.
    • Pagar las deudas internas con prontitud.
    • Racionalizar los gastos públicos.
    • Reducir la cantidad de empleados públicos al mínimo indispensable, bajando en forma gradual en dos años.
    • Reducir los salarios más altos (considerando gastos de representación y otros ingresos).
    • Respetar la carrera administrativa que de estabilidad al empleado público comprometido e involucrado, basado en capacidades, habilidades e idoneidades relevantes así como en méritos reales.
    • Sancionar a los responsables de usar al gobierno como agencia de colocación para miembros de los partidos en el poder, y para viajar en misiones oficiales al estilo de comparsa.
    • Simplificar y agilizar los procesos en vez de complicarlos.
    • +transparencia.
    1. Poder Ejecutivo:
      • Dirección de Recuperación Patrimonial (DRP):
        1. Recuperar lo comprado con las partidas discrecionales, incluyendo las prendas de la Reina de Punta Mala sin olvidar otras bellezas desde el tiempo de la dictadura.
      • Ministerio de Economía y Finanzas:
        1. Adoptar y comunicar una política fiscal más seria.
        2. Devolver rápidamente los créditos de impuestos a los solicitantes.
        3. Eliminar todos los impuestos cuyos costos de administración son muy altos respecto a lo que el estado recibe por ellos.
        4. Habilitar el envío de todos los anexos a la declaración mediante el uso del programa e-Tax (o sucesor).
        5. Implementar más funciones de auto-servicio, por ejemplo, pagos y transferencias vía Internet.
        6. Perseguir a los evasores de impuestos sin recargar a los que sí pagamos.
        7. Reasignar recursos como se requiera para áuditos y el combate efectivo de la evasión fiscal.
        8. Reevaluar cuidadosamente cuáles fundaciones tienen derecho a seguir recibiendo donaciones deducibles del impuesto sobre la renta.
      • Ministerio de Relaciones Exteriores:
        1. Reformar radicalmente el negocio de los consulados eliminando inmoralidades legalizadas.
      • Presidencia:
        1. Eliminar las partidas discrecionales o secretas.
        2. Vender el avión presidencial.
        3. Eliminar ministerios y entidades que no agregan valor al país y no producen.
      • Secretarías de Innovación Gubernamental y de Metas de Gestión:
        1. Seguimiento serio de la gestión del gobierno entero en tiempo real.
  2. Poder Judicial: Investigar, juzgar y condenar a los corruptos por escandalosos casos conocidos por muchos, y por otros casos que aún no conocemos.
  3. Poder Legislativo:
    • Cambios al Código Fiscal (CF) para-
      1. Eliminar todas las prebendas y privilegios que riñan con la constitución.
      2. Eliminar el ITBMS.
      3. Facilitar la rápida transferencia del crédito de un impuesto para el pago de otros impuestos, por ejemplo por Internet.
      4. No exigir la firma de un contador público autorizado (CPA) en las declaraciones de personas naturales al MEF cuando su ingreso bruto sea menor de B/. 100,000.00.
      5. Obligar al MEF a auditar en forma expedita las solicitudes de devolución del crédito de los impuestos, y en caso que el MEF se retrase 3 meses en devolver dichos créditos, a pagarle a los contribuyentes el crédito más los mismos intereses y recargos que le cobran a los morosos.
      6. Permitir que los patronos calculen las retenciones de impuestos de sus empleados considerando un estimado razonable de intereses hipotecarios y gastos médicos (podrían basarse en los valores del año anterior), a fin de minimizar el valor del crédito si lo hubiera (si no, es responsabilidad del contribuyente pagar el faltante cuando se haga la próxima declaración).
      7. Permitir deducir el 50% de las cuotas del seguro social como gasto médico, y el 100% del costo de avalúo de bienes inmuebles como gasto deducible.
      8. Permitir que una persona natural deduzca sus pagos de intereses por préstamos hipotecarios correspondientes a su vivienda, en caso que el dueño legal sea una persona jurídica de propiedad de la persona natural.
      9. Permitir que las personas naturales que deban llevar libros de contabilidad los puedan llevar en forma electrónica.
    • Ley de responsabilidad fiscal con fuertes exigencias de beneficios al país por -
      1. Disciplina y seriedad fiscal.
      2. Aumento creciente de efectividad (certeza o eficacia) y eficiencia (optimización) en la gestión de todas las entidades del gobierno, incluyendo alcaldías, autoridades, comisiones, direcciones, gobernaciones, institutos, juntas comunales, ministerios, municipios, secretarías, etc.
      3. Reducción de riesgos.
      4. Mejoras a la gobernabilidad.
      5. Sancionar a los responsables de no llegar a las metas anuales de efectividad y eficiencia.
    • Ley de conflictos de interés.
    • Otros:
      1. Eliminar los suplentes a diputados.
      2. Eliminar las partidas circuitales (dedíquense a legislar solamente).
      3. Pagar a destajo (el que no trabaja no cobra).
      4. Reducir el número de diputados a no más de 30.
Claro que hay muchas cosas que mejorar, pero no como se introdujo el mencionado borrador de anteproyecto de ley ni con el cinismo que se presenta. Aunque se suavice y maquille, es inconveniente en general pasarlo sin las debidas consultas que no parecen poder hacerse bien en los pocos días de las sesiones extraordinarias. Señores diputados: Apaguen la aplanadora oficialista, silencien los tambores batientes, no nos den un madrugonazo, piensen las cosas muy bien y con calma, y contéstense a Uds. mismos cuál es la desesperación de sacarnos más plata. Esta vez el gobierno debería hacer un sacrificio real, apretarse su propio cinturón y exigirse eficacia, eficiencia y disciplina fiscal antes de pasarnos la cuenta. Ya que el MEF no lo hizo y aunque parezca utopía, ojalá la Asamblea se ponga las pilas y nos sorprenda, pero esta vez agradablemente para variar (no, no es el día de los inocentes).

El autor es ingeniero electrónico y panameño +exigente
PD: Si Ud. tiene sugerencias para complementar o corregir la lista de arriba, favor enviar a cescoffery.ee76@gtalumni.org. Gracias.